Restaurante La Panoya

Restaurante La Panoya

La Panoya es un lugar que no te puedes perder si estás en Oviedo. Con un menú del día a solo 12,90 €, la calidad-precio es simplemente insuperable. La comida está deliciosa y las raciones son absurdamente generosas, así que venir con hambre es clave. Además, el ambiente es acogedor, típico de un chigre asturiano, y la atención es rapidísima y muy amable, haciendo que la experiencia sea aún mejor. Y por si fuera poco, cuentan con opciones para celíacos, así que todos son bienvenidos.

Si prefieres disfrutar de su rica comida en casa, ¡también tienen servicio a domicilio! El pedido mínimo son dos menús y el coste adicional varía según la zona de Oviedo. No olvides consultar su menú actualizado y las opiniones de más de 3900 comensales que les han dado una calificación de 4.7 sobre 5 en Restaurant Guru. Sin duda, vale la pena hacer una visita o pedir para llevar, ya que La Panoya es toda una experiencia gastronómica que recordarás.

Restaurante La Panoya

Restaurante
4,7
3.517Reseñas
Fotos
Calle Corredoria Alta, 26, 33011 Oviedo, Asturias
984 19 78 94

Horarios Restaurante La Panoya

DíaHora
lunes11:00–23:00
martes11:00–23:00
miércoles11:00–23:00
jueves11:00–23:00
viernes11:00–23:00
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante La Panoya

Qué es La Panoya y dónde se encuentra

¡Hola a todos! ¿Alguna vez han estado en Restaurante La Panoya? Si están en Calle Corredoria Alta, 26, 33011 Oviedo, se están perdiendo un sitio increíble. Este lugar tiene 4 estrellas y se ha convertido en mi rincón favorito para fartar con un menú del día a muy buen precio. Cuando llegas, te reciben con un aperitivo y una sopa del día, ¡y eso antes de pedir! La verdad es que a veces me quedo un poco abrumado con tanta comida, pero eso es lo que hace que cada visita sea especial. El menú cuesta solo 13,90 € en sala y 14,90 € en terraza. ¡Es un chollo!

Debo decir que los sabores son geniales y la calidad de los ingredientes se nota en cada plato. Además, el servicio es de 10; las camareras son super atentas y siempre están listas para ayudarte. Si prefieres comer en casa, también puedes reservar el menú para llevar. Eso sí, no olvides hacer tu reserva, porque si no, ¡te tocará esperar! Tienen una sala interior amplia y una terraza acogedora, donde también puedes quedarte disfrutando de un café después de la comida. Y una buena noticia: ¡se puede pagar con tarjeta! Aunque, un pequeño detalle a tener en cuenta, es que a veces te mencionan que necesitan la mesa, lo cual puede dar esa sensación de prisa que a veces no gusta tanto.

Por otra parte, tengo que contarles la experiencia de una familia de Sant Boi de Llobregat, que fue una joya. Comieron allí un miércoles de Semana Santa y quedaron alucinados. Les sorprendieron con un menú lleno de opciones de primer y segundo plato, y hasta les permitieron probar varios para que descubrieran lo mejor de la cocina. Todo lo que probaron era homemade y se notaba el cariño en cada bocado. Y ni hablar de los postres, ¡esos son caseros y con un sabor que no olvidarás!

Así que, ¿qué es La Panoya y dónde está? Es un restaurante en Oviedo que no te puedes perder, especialmente por su increíble menú diario y su trato cercano. ¡Definitivamente, es una parada obligatoria si visitas Asturias! En resumen, recomiendo La Panoya al 100%, no sólo por la buena comida, sino por la experiencia familiar y acogedora que ofrece. ¡Y la próxima vez no olviden sacar muchas fotos de los platos!

Cuál es el precio del menú del día en La Panoya

Y hablando de restaurantes en Oviedo, no puedo dejar de mencionar La Panoya. Este lugar, en Calle Corredoria Alta, 26, se ha convertido en uno de mis favoritos y no es para menos. ¡Le pongo 5 estrellas y no solo por la experiencia en general! El menú que ofrecen es de esos que te sorprenden por la relación calidad-precio. Puedes disfrutar de un festín asturiano sin que se te dispare la cuenta: un menú del día por menos de 15 euros y sales con el estómago a reventar. La cantidad de comida es estratosférica y todo está hecho de manera casera.

Si decides ir, no puedes dejar de probar la fabada asturiana y el cachopo. Te lo juro, he comido el mejor cachopo de mi vida allí. También lo bueno es que el ambiente es muy acogedor, aunque no esperes grandes lujos. Es un sitio auténtico donde lo que importa es la comida hasta decir basta. Y si tienes suerte, te recibirán con un aperitivo de pastel de cabracho, todo un detalle que te hará sentir como en casa desde el primer momento. Además, mientras comes, el personal está siempre dispuesto y son muy amables.

Lo que me encanta es que también tienen un menú que va cambiando según el día, así que siempre hay algo nuevo que probar. En mi última visita, pedí lasaña de pollo y espinacas, y mis amigos se pusieron las botas con unas berenjenas rellenas y, por supuesto, ¡dos cachopos! ¡Y todo estaba increíblemente rico! Y si no puedes acabar con la comida, te dan la opción de llevarte lo que te sobre por solo 2 euros. ¿Te imaginas lo bien que viene eso?

En resumen, el precio del menú del día en La Panoya está en torno a 12,90€ si comes dentro o 13,90€ en la terraza. La comida está tan buena que definitivamente vale cada céntimo. Pero, ojo, si no quieres esperar, mejor haz una reserva porque suele llenarse. ¡Este es el verdadero sabor de Asturias!

Qué tipo de comida se sirve en La Panoya

¡Ya te digo que en el Restaurante La Panoya me lo pasé de lujo! Esa primera vez que fuimos un miércoles a mediodía, ¡vaya descubrimiento! Nos atendieron de maravilla y, antes de empezar a elegir entre los muchísimos platos que tienen en su menú, ¡nos sorprendieron con un aperitivo de cortesía! Era un paté de cabracho que estaba tan rico que me habría comido una ración entera. Si eso no es un detalle, no sé qué lo es. Así que, después de eso, nos decidimos por un par de primeros: la fabada y un risotto de setas, bacon y queso. Todo tipo de sabores en un solo plato, ¡y qué tal como estaban!

Y no me puedo olvidar del cachopo, que llegué a pensar que jamás podría acabarme uno, ¡era gigantesco! Pedimos un cachopo de setas y otro de pollo con bacon, que llegaron rebosantes de sabor y acompañados de patatas y ensalada. Cada bocado era como un abrazo en el estómago, de esos que no quieres que terminen. De postre, una tarta de Baileys y otra de queso para morirse. De verdad, con esos platillos, y teniendo en cuenta que todo el menú costaba menos de 15 euros, ¡merece totalmente la pena cada céntimo!

En cuanto al ambiente, a veces parece un poco complicado aparcar en la zona, ya que La Panoya está en una plaza entre edificios. Pero, la recompensa vale la pena. Tienen una terraza donde puedes comer al aire libre, lo que le da un toque genial. Y si tienes alguna restricción alimentaria, ¡no te preocupes! Tienen opciones sin gluten para casi todo. Me acuerdo que hasta nos sorprendieron con un plato de pastel de pescado con pan sin gluten que fue un detallazo.

Y pues, ¿qué tipo de comida se sirve en La Panoya? En pocas palabras: típica sidrería asturiana, con un menú repleto de platos clásicos como fabada, cachopos, arroces y raciones abundantes. Menos mal que tenemos la opción de pedir para llevar, porque con esas cantidades, ¡seguro que no se deja nada en el plato! Todo está buenísimo y, al menos en mi experiencia, el trato no puede ser mejor. Así que ya sabes, si andas por Calle Corredoria Alta, 26, en Oviedo, ¡no dudes en hacer una parada en La Panoya! Te aseguro que volverás, ¡como lo hicimos nosotros!

Por qué se menciona que las raciones son "absurdamente generosas"

Y bueno, la verdad es que no puedo dejar de hablar de La Panoya, un restaurante que se encuentra en Calle Corredoria Alta, 26, 33011 Oviedo. Es la primera vez que como aquí, pero tengo claro que no será la última. ¡El lugar es genial! Aunque llegué sin reserva, el personal fue súper amable y me hicieron un huequito. Siempre se agradece ese tipo de atención. Todo lo que pedimos estaba riquísimo y, lo mejor de todo, el precio ¡es súper asequible! La mayoría de los platos van entre 10 y 20€ por persona, y considerando la calidad, es un chollo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¿qué más se puede pedir?

Mira, te cuento que esto no es un simple 5 estrellas, es de 20. La comida tiene una energía, un ambiente tan vibrante que es imposible no disfrutar. Empezamos bien con un pudding de aperitivo, luego pasamos a platos como la fabada, pasta carbonara y la lasaña de bacon. Y ¡sorpresa!, nos obsequiaron con una cazuela de gabranzos de regalo. Letal. Aquí hay que venir con la barriga vacía, porque realmente el día que vayas no podrás desayunar, ¡te lo aseguro! El servicio y el ambiente no se quedan atrás, así que la puntuación es clara: todos 5.

Un día de estos fui acompañado y nos dejaron alucinado. Nos decantamos por el menú del día y la variedad es impresionante. Empezamos con croquetas y ensaladilla y de segundo no nos pudimos resistir al cachopo de pollo. Un espectáculo total. Además, el pastel de cabracho que nos sirvieron como aperitivo estaba para chuparse los dedos. La relación calidad-precio es de las mejores que he visto en mucho tiempo, y eso no es un comentario al azar. Este lugar debería estar en tu lista de imprescindibles para comidas.

Y sobre las raciones, no es exageración lo de que son “absurdamente generosas”. Cuando pides un plato aquí, no solo obtienes comida increíblemente rica, sino también porciones que casi te sostienen una semana. La sensación de quedarte lleno y satisfecho está asegurada, además de ver cómo todos en la mesa no podían más pero intentaban terminar sus platos porque todo está demasiado bueno. Así que, ya sabes, si hacen planes, ¡no olvidéis hacer una reserva y preparar el estómago!

Cómo es el ambiente de La Panoya

La Panoya, ¡vaya sitio para disfrutar de una buena comida! La verdad es que, en general, es un lugar donde se come bien (y a veces, demasiado). Si te decides a ir, te recomiendo probar su menú del día, porque la variedad es bastante buena y todo sabe genial. Sin embargo, tengo que ser honesto, hay un par de cosas que me dejaron un poco... “meh”. Por ejemplo, si te sirven algo que no está bien emplatado, como mi sopa de marisco, puede que te lleves una sorpresa. El huevo cocido llegó algo “negrito” y las gambas parecían haber vivido mejores días. No sé tú, pero eso me da un poco de grima.

Y hablando de platos, compartimos unos cachopos, y ahí está el tema: el cachopo de carne me pareció que estaba un pelín crudo, aunque el de chosco y el de setas, ¡uff! muy originales y deliciosos. Y no te olvides de dejar espacio para un postre; la tarta de trufa es un must. Eso sí, el café... bueno, si eres un cafetero empedernido, mejor elige otra cosa porque no es lo más destacado.

En cuanto al trato, hay opiniones encontradas, ¿eh? Algunos dicen que el servicio puede ser un poco brusco y con prisas, lo cual es un gran “pero” para una experiencia realmente relajada. El ambiente, sin embargo, es bastante agradable; las mesas están bien repartidas, lo que da cierta intimidad y hace que la experiencia sea más... acogedora, a pesar de que algunos se quejen del trato. Así que, si buscas un lugar para comer sin demasiada presión, puede que quieras ir a La Panoya, pero vale la pena ir con reserva y prepararte para disfrutar de una buena comida en compañía. Y si aparcar es un lío, ¡bueno, la zona blanca gratuita siempre es una opción!

Qué es un "chigre asturiano" y cómo se relaciona con La Panoya

No sé tú, pero cada vez que hablamos de La Panoya, me dan ganas de ir corriendo a probar su comida. Te cuento que tienen 5 estrellas por una razón muy clara: la comida es de 10. La verdad, solo hubo un plato que no nos encantó, esos mini cruasánes que, bueno, no estuvieron a la altura de lo que ofrecen generalmente. Todo lo demás, desde el cachopo de carne hasta los fingers crujientes de pollo y la fabada asturiana, es simplemente delicioso. Además, los precios son muy asequibles, entre 10 y 20€ por persona, y el ambiente es acogedor, así que no hay razón para no disfrutar.

Por otro lado, siempre me hace sonreír recordar la primera vez que entré. Nada más llegar, nos ofrecieron un litro de vino de casa y un litro de agua, y antes de que pidiéramos nada, ya teníamos en la mesa un par de entrantes como el pastel de cabracho y un caldo de marisco que estaban simplemente BRUTALES. Es como si te recibieran con los brazos abiertos, como si estuvieras en casa de tus abuelos. Las camareras, además, son un verdadero amor; siempre con una sonrisa y recomendaciones que valen oro. Una de ellas nos sugirió pedir sus platos caseros, y no te miento, ¡esa fue la mejor decisión!

Ahora, lo de los menús diarios es otro tema. Te dejan elegir entre un montón de platos y, aunque la calidad es buena, a veces las cantidades son excesivas. Una vez, pedimos que nos prepararan para llevar la comida que sobró y, la verdad, fue frustrante que no nos dejaran. Aunque el servicio y el ambiente también son de 5 estrellas, esta experiencia un poco amarga me quedó presente. Es triste ver cómo se desperdicia tanta comida, ¿no crees?

Por cierto, un “chigre asturiano” es un tipo de tasca tradicional, y hay algo muy especial en cómo La Panoya capta esa esencia. Es ese lugar donde sientes que te tratan bien desde que pones un pie dentro, donde puedes disfrutar de platos clásicos asturianos hechos con mucho amor. Así que sí, definitivamente La Panoya encarna el espíritu de un chigre: un ambiente acogedor, comida abundante y un servicio que te hace sentir como en casa. ¡No me digas que no te entran ganas de ir a probarlo ya!

Qué tal es la atención al cliente en La Panoya

Y hablando de La Panoya, qué joya, de verdad. Desde que entras, te envuelve ese ambiente acogedor, y ya sabes que vas a disfrutar. La calidad de la comida es excepcional, y lo mejor es que las porciones son descomunales. Puedes pedir sin miedo, porque aquí nadie se queda con hambre, ¡ni aunque peses 150 kg! Y si te haces un menú del día, te va a costar entre 10 y 20 euros. ¡Qué chollo!

Por cierto, si decides ir, te recomiendo probar el cachopo de carne o los fingers crujientes de pollo y calamares. ¡Una auténtica locura de sabores! Y ni hablar de la fabada asturiana, que aquí la preparan de lujo. Cada plato tiene ese toque casero que hace la diferencia, todo cocinado con cariño. La verdad es que la calidad de la comida es digna de cinco estrellas, al igual que el servicio. Siempre hay gente local comiendo, lo que habla muy bien del lugar.

Y ya que estamos, si planeas ir con amigos, reservad con antelación, porque se llena de gente. El ambiente es tan acogedor que querrás quedarte un ratito más, disfrutando de una sobremesa. Y a la hora de aparcar, no te preocupes; hay plazas de aparcamiento gratuitas por la zona, así que no tendrás problemas.

Ahora, hablemos de la atención al cliente. La verdad es que en La Panoya están siempre atentos a lo que necesites. La gente que trabaja allí es súper cariñosa y eficiente, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Sientes que verdaderamente les importa que disfrutes tu comida. En resumen, si estás en Oviedo, no te puedes perder este lugar. Volverás, te lo aseguro.

Existen opciones para personas celíacas en el menú de La Panoya

Y hablando de La Panoya, ¡no te imaginas lo que te estás perdiendo si no has estado allí! Las 5 estrellas que le han dado son más que merecidas, la verdad. El menú del día sorprende por su abundancia y calidad, con un montón de opciones para elegir. Yo fui con unos amigos y, aunque teníamos reserva a las 15:00h, ya algunos platos se habían agotado cuando llegamos, así que si decides ir, reserva con tiempo. Eso sí, ¡no te olvides de compartir esos cachopos que son una maravilla! La fabada, por otro lado, es de escándalo. En serio, ni siquiera esperábamos que estuviera tan buena.

La primera vez que fuimos, llegamos de casualidad, y ahora no podemos dejar de recomendarlo. Por 12,50€, el menú es tan abundante que podrías compartirlo entre tres personas sin problemas. Y eso que nosotros éramos cuatro, así que imagínate la cantidad. El paté de cabracho que te regalan es un must, y las chicas que atienden son super amables y rápidas, lo cual ya se agradece en un lugar tan concurrido. Aunque el sitio a veces puede parecer un poco caótico con tanta gente, la experiencia es simplemente increíble.

Si decides comer allí, asegúrate de dejar un hueco para el postre porque, de verdad, ¡merece la pena! Y aunque el ambiente puede tener ese aire de estrés por el ritmo de trabajo, no te preocupes, porque la comida compensa todo. Es un lugar típico y de esos que describirías como triple B: bueno, bonito y barato. Con precios que rondan los 10-20€ por persona, no hay excusa para no disfrutar de una buena comida asturiana.

Y para los que se preguntan si hay opciones para personas celíacas en el menú de La Panoya, la verdad es que sí hay algunas alternativas. Aunque el menú habitual es rico en platos tradicionales, es buena idea preguntar al personal, que suele ser siempre amable y está dispuesto a ayudar. Así que, siéntete libre de preguntar y disfrutar sin preocupaciones. ¡Que no se te olvide reservar y ir con hambre!

La Panoya ofrece servicio de entrega a domicilio

Ya sabes que en La Panoya te encuentras con un sitio bastante chulo, ¿no? Con 4 estrellas en general, realmente se nota que se esfuerzan en ofrecer una buena experiencia. Aunque hay que admitir que el cachopo estuvo de lujo, las sopas no terminaron de convencerme del todo. Pero lo que sí es cierto es que las porciones son gigantes. Así que si tienes un buen hambre, aquí seguro que sales bien servido.

Hablando de precios, el menú no te romperá el banco, ya que estarás pagando entre 10 y 20 € por persona. Es una opción que vale la pena si buscas algo rico y a un precio asequible. Y lo mejor es que el servicio es rapidísimo. ¡No hay nada peor que esperar horas por la comida, y aquí no tendrás ese problema!

El ambiente también está bastante bien; es el tipo de lugar donde puedes disfrutar de una buena charla con amigos mientras saboreas tus platos. La verdad es que me ha dado buen rollo cada vez que he estado allí.

Así que, si estabas pensando en pedir algo a domicilio, lamento decirte que La Panoya no ofrece servicio de entrega a domicilio. Pero créeme, vale la pena hacer el esfuerzo de ir y disfrutar de la experiencia en el local. ¡No te arrepentirás!

Fotografías Restaurante La Panoya

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