Abacería de la Sal

Abacería de la Sal

La Abacería de la Sal, en la Pl. Ángel de la Bodega, 4, 39500 Cabezón de la Sal, es uno de esos lugares que simplemente tienes que descubrir. Este acogedor restaurante se especializa en una gastronomía por naturaleza que sorprende y enamora, combinando la esencia de un bar tradicional con deliciosos platos caseros como sus torreznos de Jabugo con huevo poché y el inigualable cocido montañés. Y no te olvides de sus tomates frescos y del postre "La sal de Cabezón", que son simplemente imprescindibles si pasas por allí.

El lugar no solo promete una excelente relación calidad-precio, sino que también destaca por el trato cálido y amable del personal, que te hará sentir como en casa. Con una calificación de 4.0 en Restaurant Guru y una gran variedad de productos de calidad en su tienda de delicatessen, ¡es un sitio totalmente recomendable si andas de ruta por Cantabria! Así que, si te animas, haz tu reserva y prepárate para disfrutar de una experiencia culinaria única que querrás repetir.

Abacería de la Sal

Restaurante
4
1.007Reseñas
Fotos
Pl. Ángel de la Bodega, 4, 39500 Cabezón de la Sal, Cantabria
942 70 91 78

Horarios Abacería de la Sal

DíaHora
lunes12:00–23:00
miércoles12:00–23:00
jueves12:00–23:00
viernes12:00–23:00
sábado12:00–23:00
domingo12:00–18:00
nanCerrado El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Abacería de la Sal

Dónde se encuentra la Abacería de la Sal

¡Hola, gente! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de una buena comidita en Cabezón de la Sal, tenéis que probar la Abacería de la Sal. No entiendo cómo solo tiene 4 estrellas, porque para mí se merece 5 de cabeza. El comedor principal no es enorme, pero tiene esa vibra acogedora que te hace sentir como en casa. Además, hay suficiente espacio entre las mesas para que podáis charlar sin estar pegados a la mesa de al lado, ¡lo cual es un plus!

La carta es super variada y completa. Tienen una mezcla genial de platos, y lo mejor es que siempre incluyen algunas sugerencias fuera de carta que son simplemente irresistibles. Todo lo que probamos estaba riquísimo, desde los torreznos de jabugo con huevo poché hasta el cocido montañés, que sinceramente, es el mejor que he probado. La atención también fue excelente; la propietaria es simpática y profesional. Y para que os hagáis una idea del precio, salimos a unos 50-60 € por persona y valió cada céntimo.

El ambiente es muy agradable, aunque como os digo, el espacio es algo limitado. Pero en verano tienen una terraza estupenda que estoy deseando visitar. La ensaladilla de gambas es una de esas cosas que no te puedes perder, y los pescados son también de categoría. Si queréis un plan diferente para una cena o un almuerzo, este sitio es 100% recomendable.

Ahora, para los despistados que no saben dónde encontrar la Abacería de la Sal, ¡no hay pérdida! Está en Plaza Ángel de la Bodega, 4, 39500 Cabezón de la Sal, Cantabria. Así que la próxima vez que estéis por la zona, ya sabéis a dónde ir. ¡Disfrutad!

Qué tipo de cocina se ofrece en la Abacería de la Sal

Y después de un buen rato debatiendo si ir a la Abacería de la Sal o no, decidimos probar. No sé tú, pero sabía que en la plaza Ángel de la Bodega teníamos una opción interesante. La verdad, la experiencia fue un mix de buenos momentos y algunos altibajos. Por un lado, los precios son un poco altos, con la cuenta saliendo a 148,10€ para cuatro personas. Sí, casi 50€ por cabeza. Te cobran 18€ por las alcachofas y, aunque estaban bien, no me dejaron boquiabierto. El solomillo, en cambio, estuvo bien preparado y tierno, lo que me hizo olvidarme un poco de las alcachofas.

Mis amigos pidieron cocido y merluza, y ambos coincidieron en que el sabor estaba bien. Pero justo ahí vino la pega: la cantidad no era la más generosa, especialmente si estás acostumbrado a porciones más abundantes en otros sitios. Aún así, la bodega de vinos se lleva una buena mención: no solo había variedad, sino que los precios estaban bien, especialmente para lo que ofrecen. Lo único que no me pareció brillante fue la tarta de queso; estaba buena, sí, pero no sé, esperaba algo diferente por 6€.

Ahora, se puede decir que el servicio fue un factor a considerar. A pesar de que estaban un poco desbordados, los camareros fueron amables, siempre con una sonrisa. Escuchar a mis amigos comentar sobre el bloody mary les hace querer volver, así que eso dice mucho del sitio. En general, aunque a algunos les haya parecido un encanto, no todos los platos eran memorables. La combinación de la carne y algunos entrantes pueden valer la pena si decides darte una vuelta.

Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en la Abacería de la Sal? Te diría que tienen un poco de todo: desde carnes bien tratadas como el solomillo y el cocido, hasta platos más de mar como la merluza. Y no te olvides de las tradicionales tapas que valen la pena, como las rabas o las croquetas de verduras, que caen bien en cualquier ocasión. Es ideal para disfrutar de una comida relajada, porque aunque no sea una experiencia genial en todos los sentidos, sí se siente la intención de hacer un buen trabajo.

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

¡Venga, que quiero contarte más sobre la Abacería de la Sal! Si te decides a ir a este restaurante en Pl. Ángel de la Bodega, 4, Cabezón de la Sal, estarás en un lugar que realmente se esfuerza en dar lo mejor. A muchos les ha dejado una buena impresión, sobre todo por la calidad del servicio, que es extremadamente amable. Sin embargo, no me voy a engañar, el precio puede estar por encima de lo que algunos esperaban, rondando entre 30 y 40 euros por persona. Pero, oye, la relación calidad-precio de la comida es bastante justa si te gustan los platos bien elaborados.

Uno de los puntos que más me han comentado es el tomate de Tudela, que está para chuparse los dedos. La frescura y el sabor son realmente excepcionales, así que no te lo saltes. En cambio, los bocartes no parecieron ser la gran cosa; así que si decides probarlos, no vayas con las expectativas muy por las nubes. Y lo mejor de todo, ¡no tendrás que esperar nada por tu comida! El servicio es rápido, lo cual es un gran alivio, sobre todo si vas con un grupo de amigos y no quieres pasar todo el día esperando.

Por otro lado, he escuchado algunos comentarios mixtos. Hay quienes han tenido una experiencia no tan grata, sobre todo cuando se trata del servicio. Pero, sinceramente, esos son algunos casos aislados. La mayoría parece estar de acuerdo en que el ambiente es bastante agradable, con un nivel de ruido bastante bajo, ideal para charlar con tus amigos y disfrutar de la comida. En general, no es nada del otro mundo, pero eso no le quita que tiene su encanto.

Ahora bien, si te estás preguntando sobre los platos destacados en el menú, te diría que el arroz y, aunque a algunos no les ha convencido, los callos son también una opción a considerar. Si te gustan los sabores andaluces, probablemente encuentres algo que te atraiga. Así que, si tienes oportunidad, dale una oportunidad a la Abacería de la Sal, porque aquí la comida y el ambiente tienen su punto, y seguro que descubres algún plato que te hará volver por más. ¡Ah, y no olvides hacer una reserva si planeas ir con un grupo grande!

Qué son los torreznos de Jabugo con huevo poché

Y mira, no sé qué te parecerá a ti, pero la Abacería de la Sal en Cabezón de la Sal ha recibido opiniones bastante variadas. La verdad, al entrar, el local se ve chulísimo, con ese ambiente acogedor que te invita a quedarte un rato. Pero… ay, el servicio ha dejado mucho que desear en varias ocasiones. Por ejemplo, en una de esas visitas, nos pasamos 50 minutos esperando con un simple tomate y una cerveza, mientras que los platos iban llegando en un orden descoordinado que nos volvió locos. La camarera parecía más interesada en el universo que en atendernos. Al final, terminar así de decepcionados con una cuenta de 90 euros es para pensar dos veces en volver.

Y lo que ofrecían en la carta, ¡madre mía! Pedimos unos torreznos con huevo poché que más bien parecían trozos de bacon fritos y salados, con el huevo crudo encima. Eso ni lo cocinas cuando no tienes ganas de hacer la comida. La verdad, hay muchas opciones en la zona que tienen un trato mucho más cálido y una comida espectacular. Yo no sé tú, pero yo no vuelvo, ni aunque me paguen.

Pero no todo es tan oscuro. Hay quien ha tenido alguna experiencia positiva. Por ejemplo, hay quienes han disfrutado de las rabas y se han llevado una buena impresión de los sabores, aunque el precio pueda doler un poco, 16 euros por un plato que deja con ganas de más. También dicen que la ensaladilla de gambas estaba bastante bien y sabrosa, aunque a veces la cantidad es un poco escasa para lo que pagas. Y bueno, ese ambiente de la terraza al lado del arroyo tiene su encanto, pero… ¿realmente vale lo que te cobran? En fin, hay que pensárselo.

Y acerca de los torreznos de Jabugo con huevo poché, son esos deliciosos trozos de panceta ibérica que se fríen hasta que quedan crujientes, y se sirven con un huevo poché que, al romperlo, deja caer esa yema dorada que se mezcla con la carne. Pero los que probamos ahí, la verdad, eran más un reflejo de lo que podría haber sido algo genial, pero se quedó en el intento. Así que, si decides ir, ve preparado para disfrutar de la decoración y la buena compañía, porque de la comida y el servicio, ya sabes… ¡mejor esperar a otra ocasión!

Cómo es el famoso cocido montañés que se sirve en este restaurante

Y bueno, después de todo lo que escuchamos y comentamos sobre la Abacería de la Sal, no puedo dejar de pensar en lo contrastante que es la experiencia. Hay quienes se han llevado una buena impresión de la comida y del ambiente, pero otros, como nosotros, hemos tenido momentos un poco más decepcionantes. Por ejemplo, una vez, fuimos un grupo de cuatro a sentarnos en la terraza solo para pedir unos cafés. La camarera, muy amable, nos preguntó si íbamos a picar algo y, tras decirle que solo queríamos tomar algo, se marchó dejándonos esperando. Veinticinco minutos pasaron antes de que llegara a atender a otras mesas que se habían sentado después de nosotros. ¡Una faena total!

Por otro lado, hay quienes han disfrutado de la cena y no dudan en recomendar absolutamente todo de la carta. Los platos, como las delicias de merluza, el tomate fresco y, por supuesto, el vino, son mencionados siempre como lo mejorcito de la zona. También me han hablado bien de las alubias y los torreznos, que son imprescindibles si te animas a probar un menú más completo. En cuanto al precio, para una buena cena puedes calcular entre 40 y 60 euros por persona, pero asegúrate de que sean para la comida buena, porque lo último que quieres es pagar 12 euros por un huevo mini con un poco de bacon que promete más de lo que realmente ofrece.

Ahora, si hablamos del famoso cocido montañés, debo decir que parece ser uno de esos platos que se están convirtiendo en un clásico en el lugar. Aunque no puedo hablar con total experiencia personal, los que sí lo han probado cuentan maravillas sobre su potencia y sabor reconfortante. Así que, si decides visitar la Abacería, no dudes en preguntar por este plato estrella; puede que te sorprenda. ¡Pero eso sí! Espera que el servicio esté en un día inspirado, porque de lo contrario, te podrías llevar una decepción. En resumen, puede ser una ruleta, así que ve preparado para todo. ¡Ánimo!

Por qué son importantes los tomates frescos en la Abacería de la Sal

Ya te digo, la Abacería de la Sal tiene su toque especial que no pasa desapercibido. Cuando fuimos, fue todo un descubrimiento. La calidad de la comida es realmente buena, especialmente la carne, que es un must en su carta. Y el camarero fue un crac: nos aconsejó no solo sobre qué comer sino que también nos dio recomendaciones sobre lugares que visitar en Cantabria. ¡Eso se agradece mucho! La atención fue rápida al principio, aunque la espera del segundo plato fue un poco larga. Pero vale la pena por lo que hay en el plato, te lo aseguro.

Hablando de la comida, los entrantes como las alcachofas de Tudela son toda una delicia, ¡no hay palabras para describir cuán deliciosas estaban! Y si hablamos de los segundos, el solomillo de vaca gallega y la merluza son manjares de los que querrás acordarte. Aunque, ya te digo que las porciones pueden ser un poco escasas en comparación con los precios, así que es casi mejor ir con un par de amigos y compartir. Al final, se disfruta de más sabores, y además, el ambiente del lugar lo hace más ameno.

No quiero ser completamente negativo, ya que algunas experiencias varían mucho. Ayer mismo escuché a un grupo descontento que se quejaba de las raciones pequeñas y el precio alto. Sus palabras hacían eco en el local, y es que mencionaban que pagar casi 30€ por un solomillo que no les llegó como esperaban les pareció exagerado. La atención era buena, pero eso no lo compensa todo, especialmente si las raciones no son lo que deberían. Parece que la experiencia puede ser bastante dispar.

Y ya que hablamos de la carta, lo de los tomates frescos en la Abacería de la Sal es clave. Estos pequeños detalles marcan una gran diferencia en la cocina, dando frescura y sabor a los platos. Cuando hablan de cocina de calidad, se refiere a que utilizan productos locales, y los tomates frescos son esenciales para potenciar los sabores de sus ensaladas y otros platos. Así que, si los ves en la carta, no dudes en pedirlos. ¡Son realmente importantes para realzar ese sabor auténtico que caracteriza a este sitio!

Qué es el postre "La sal de Cabezón" y por qué es recomendable

Y hablando de la Abacería de la Sal, ¡menuda sorpresa nos hemos llevado! Ideal para una cena de verano en Cantabria, especialmente el día de las instituciones. Habíamos oído maravillas de este sitio, que originalmente solo era una tienda de productos gourmet. La terraza es un pequeño paraíso donde se puede escapar del calor, y sinceramente, es el mejor lugar para disfrutar de una buena comida al aire libre. El personal es de lo más agradable, y esa recomendación que nos hicieron antes de pedir, ¡madre mía! Sin eso, no hubiésemos explorado tanto su increíble menú.

Pedimos unas cosas que nos dejaron con ganas de más: ese tomate de Tudela estaba para llorar de felicidad, los bocartes fritos eran un balón de oro de sabor y la tabla de quesos nos hizo sentir en el cielo. Todo, absolutamente todo, fue para repetir. Me quedé con ganas de probar más platos de cocina, así que ya estoy pensando en volver el año que viene para hacer un tour gastronómico completo. En resumen, yo le daría un 5 estrellas a la comida, al servicio y al ambiente, ¡sin duda!

Ahora, no todo el mundo parece estar de acuerdo. Escuché algunas críticas sobre porciones un poco pequeñas y precios elevados, como por ejemplo, una ración de rabas que no llenaba el estómago y costaba 16 euros; eso sí que es un truco. Pero en nuestro caso, no faltó comida, y empecé la noche con un Bloody Mary que ni te cuento, ¡obligatorio! De hecho, ese toque” de frescor en la comida y la calidad de cada plato me hizo olvidar las quejas de otros.

Y hablando de platos, déjenme comentarles sobre el postre estrella: 'La sal de Cabezón'. Este dulce es una pequeña joya que refleja la esencia de la región. ¡Es un postre muy recomendable! Con un toque especial de sal que ayudan a resaltar los sabores dulces, es justo lo que necesitas para cerrar con broche de oro una experiencia gastronómica como la que tuvimos. En fin, si aún no han ido, ya saben que es el lugar perfecto para una cena memorable.

Cuál es la relación calidad-precio en la Abacería de la Sal

Si me preguntas por la Abacería de la Sal, te tengo que decir que ha sido una montaña rusa en mis visitas. En mi última experiencia, noté que ha empeorado en comparación con otras veces que estuve allí. El nuevo local es más grande y, a pesar de que eso suena genial, la atención al cliente dejó mucho que desear. El camarero que nos atendió no fue precisamente un modelo de amabilidad. Y eso que yo iba con la mejor actitud. Además, me chocó que, a pesar de haber reservado, nos pusieron en una mesa un poco incómoda que ni siquiera estaba lista cuando llegamos. No sé, la sensación era esa de que no habían cogido bien la reserva, pero puede que solo fuese una impresión mía.

En cuanto a la comida, pedimos croquetas y bonito con fritada de cebolla, pimiento y tomate. Las croquetas estaban muy buenas, sobre todo la de jamón, ¡esa no te la puedes perder! El bonito, aunque estaba también rico, lo sirvieron un poco crudo. A mí, la verdad, no me molesta, pero mi pareja no estaba del todo convencida. Además, la ración se me hizo algo pequeña para el precio. Y ya para rematar, de postre nos pedimos una quesada que estaba fuera de carta, que venía con helado y estaba bastante rica. Un toque dulce perfecto al final de la comida.

Luego está el otro lado de la moneda, donde por cosas que he escuchado de amigos entiendo que la Abacería tiene sus días brillantes. Por ejemplo, una vez llevamos a un grupo grande y Leti, la encargada, se lució con la atención. Se adaptó a nuestro presupuesto de 22€ por persona y nos sirvieron delicias como croquetas de boletus y ensaladilla de gambas. Nos pusieron en un salón exclusivo y la atención fue simplemente exquisita. Sin duda, hay momentos en que la experiencia puede ser de 10, así que tampoco quiero desanimarte por mis experiencias recientes.

Y si ya nos metemos a contestar la pregunta del millón: ¿cuál es la relación calidad-precio en la Abacería de la Sal? Bueno, basándonos en lo que he mencionado, parece que puedes conseguir buenos platos a un precio que ronda entre 20-40 € por persona, dependiendo de lo que pidas y el tipo de experiencia que busques. Hay veces que la comida y el servicio parecen justificarlo, y otras que no tanto. Todo es cuestión de cómo te toque el día. Así que si decides ir, ¡mantén una mente abierta y prueba su suerte!

Qué tipo de atención ofrece el personal del restaurante

Y bueno, si estás en Cabezón de la Sal, la Abacería de la Sal es definitivamente un lugar que no te puedes perder. La última vez que fui, me senté en la terraza y, a pesar de que estaba lloviendo, la experiencia fue super agradable gracias a las amplias sombrillas que nos cubrían. Hablando del servicio, el camarero fue muy correcto y agradable, siempre dispuesto a aconsejarnos con los mejores platos. Definitivamente saben lo que hacen y eso se nota.

Ahora, centrándome en la comida, ¡madre mía! Cada platillo que probamos estaba buenísimo. Los callos, por ejemplo, eran espectaculares, llenos de sabor y cocinados a la perfección. Y el bonito, ¡ni hablemos! Estaba en su punto y simplemente delicioso. No te puedes ir sin probar los huevos rotos; estaban para chuparse los dedos. Y para cerrar con broche de oro, los postres también son dignos de mención, especialmente el pan viejo a la naranja, que fue un final perfecto a nuestra comida.

Lo mejor de todo es que todo esto viene con un ambiente muy agradable y acogedor. La decoración es encantadora y la ubicación es ideal, justo en el centro de la ciudad, así que incluso si te encuentras en un apuro, es fácil hacer una parada aquí. Si vas con tu pareja o amigos, compartir algunos platos es una excelente opción, ya que todos los que probamos estaban elaborados con productos frescos y de calidad.

En cuanto a la atención del personal, te prometo que no te defraudará. Son muy atentos y están siempre pendientes de que no falte nada en la mesa. Se nota que les gusta lo que hacen y eso se traduce en un servicio formidable. Si te pasas por Cabezón, no lo dudes: la Abacería de la Sal es un sitio totalmente recomendable para disfrutar de una comida exquisita.

Cuál es la calificación de la Abacería de la Sal en Restaurant Guru

Así que allí estábamos, sentados en la acogedora terraza de la Abacería de la Sal, un lugar que, por cierto, tiene un ambiente genial. Nos pedimos un par de vinos para brindar y de repente nos sorprendieron con unas tapitas de aceitunas que estaban *de lujo*. Mientras ojeábamos la carta de picoteo que teníamos en la mesa, nos emocionamos con las opciones. Decidimos arriesgarnos un poco y pedir una sardina en escabeche por 3,80 euros y una flor de alcachofa por 3,50. La sardina estuvo estupenda, con un sabor que te hace querer más, pero la flor de alcachofa fue un poco decepcionante, ¿no? Venía tan sosa, *sin ni una gota de aceite de oliva o sal*. ¡Vaya fallo!

Aún así, el ambiente hacía que todo valiera la pena. Nos reímos y disfrutamos del buen rollo del lugar. A veces, lo que importa no es solo lo que comes, sino los momentos compartidos. Aunque esa tapa de alcachofa no estuviera a la altura, lo pasamos genial, y eso es lo que cuenta, ¿verdad?

Por cierto, si te interesa saber cómo lo ven otros, la Abacería de la Sal tiene 2 estrellas en Restaurant Guru. Así que, ya sabes, si te animas a ir, no olvides probar la sardina en escabeche, y quizás comentarles lo de la alcachofa; seguro que aprecian el feedback. ¡No te la juegues con los sabores aburridos!

Fotografías Abacería de la Sal

Artículos relacionados